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lunes, noviembre 2, 2009
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Es una representación visual que te permite manejar un control (abajo de la gráfica, lo puedes mover a la derecha o a la izquierda) para ampliar (como si de un microscopio gráfico virtual se tratara) interactivamente distintos elementos de la naturaleza para que obtengas en tu mente un sentido de escala de las cosas. Primero inicias con un grano de café y un grano de arroz, pasando (entre otras cosas) por un óvulo humano, célula roja, cromosoma X, bacteria, el virus de la gripe, el HIV, hemoglobina, y terminando con un solo átomo de carbono. Sin duda alguna una de las cosas mas visualmente espectaculares que he visto en tiempo reciente, y una herramienta educacional invaluable para todo tipo de docencia científica. Y si les gustó esta gráfica, no dejen de ver los otros enlaces acá abajo de noticias previas en eliax, en donde podrán ver otras comparaciones visuales similares. Enlace a la página con la gráfica interactiva (requiere Adobe Flash instalado en tu navegador, es muy posible que ya lo tengas instalado) autor: josé elías |
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"Ese diálogo entre el racionalismo y el budismo en lo personal me suena a un cuento que leí cuando niño acerca de unos monjes ciegos que se acercaron a un elefante para saber cómo era.
Uno agarró las orejas y dijo que el elefante era como un abanico, otro agarró la cola y dijo que era una cuerda, otro agarró la trompa y dijo que era como una gran serpiente, otro agarró el lomo y dijo que era una pared.
Nunca terminaron de determinar como era el elefante porque cada uno se aferraba a su pedacito de verdad. Todos tenían razón y estaban equivocados a la vez.
Si es cierto que somos científicos, se supone que debemos aceptar el principio de que cualquier tesis es válida hasta que surja una nueva antítesis que la eche por tierra. Esto es verdad hasta con las filosofías, ¿o no?"
Uno agarró las orejas y dijo que el elefante era como un abanico, otro agarró la cola y dijo que era una cuerda, otro agarró la trompa y dijo que era como una gran serpiente, otro agarró el lomo y dijo que era una pared.
Nunca terminaron de determinar como era el elefante porque cada uno se aferraba a su pedacito de verdad. Todos tenían razón y estaban equivocados a la vez.
Si es cierto que somos científicos, se supone que debemos aceptar el principio de que cualquier tesis es válida hasta que surja una nueva antítesis que la eche por tierra. Esto es verdad hasta con las filosofías, ¿o no?"
en camino a la singularidad...
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Muy interesante! Un detalle, no hay otra forma de nombrar "huevo humano"?
Saludos