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domingo, febrero 5, 2012
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Miren estas dos imágenes detenidamente.La primera es una imagen cuyo autor registró como propiedad intelectual, y la segunda fue creada posteriormente por alguien diferente. No hay duda de que ambas imágenes tienen elementos en común (el bus rojo y el fondo gris), pero ganar un caso en la corte del Reino Unido diciendo que la segunda imagen no se deba publicar porque viola los derechos de autor de la primera, para mi ya es pasarse de la raya y al borde de lo ridículo... Con este precedente, si alguien por casualidad ha registrado con Derecho de Autor una imagen de La Torre de Pisa, cuidado con repetir una imagen similar, porque literalmente podrías ser multado o incluso pasar unos cuantos días en la cárcel con otros "criminales" como tu. Noten que esto afectaría no solo a fotografías, sino que a videos, e incluso diseños de ropa o de comida, entre miles de otros casos... ¿Hasta dónde llegaremos con estas absurdas interpretaciones de leyes? ¿Tendremos que esperar a que los jueces y legisladores actuales se retiren y sean reemplazados por quienes hoy día son los jóvenes viviendo estos turbulentos tiempos legales? fuente 1 fuente 2 autor: josé elías |
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"Increíble. Un enorme abanico de posibilidades se abre dentro de mi cabeza. Como siempre la realidad supera a la ficción. Desde mi humilde punto de vista, (teniendo en cuenta que no soy nadie) no es el acto sino el hecho lo relevante de éste asunto. El hecho de traducir software a elementos físicos reales, y lo que es más importante, vivos. Claro que vivos no quiere decir inteligentes, pero, una nueva era sin duda, o quizá un nuevo enfoque para la informática, donde los ordenadores no sean máquinas de metal y plástico, sino entes de carne y hueso, por así decirlo, programadas al antojo del creador. Hardware y software a medida para las necesidades. Ese punto me parece mucho más increíble e interesante que el simple echo de la "creación" de vida, la vida por si misma sin un propósito no es nada.
Dejemos nuestra imaginación libre por un momento, cerremos los ojos y que vuele hasta perder el control. Programas diminutos que actúan en nuestra realidad, ordenadores microscópicos: las aplicaciones industriales son infinitas, médicas, científicas e incluso cotidianas. Energía infinita, transmutación de materia, la piedra filosofal, "poderes" que rozan lo sobrenatural. En definitiva, magia. Claro, que si algo nos ha enseñado la historia, es que lo que se puede usar para bien, se utiliza mucho más eficientemente para mal, he aquí el sino del ser humano. Desgraciadamente será nuestra responsabilidad. Quizá sea demasiado arriesgado especular que ocurrirá, pero lo que si creo que está claro, si ésta tecnología llega a buen puerto, es que el mundo va a cambiar radicalmente, para bien o para mal (dependerá para quién).
No es momento de desmentir nada, ni hacer afirmaciones o citar calumnias tan oídas y desgastadas que parecen cancioncillas populares, no somos dioses, no lo seremos jamás, solamente simples seres humanos con la capacidad de crear, es el momento de mirar al futuro con ojos de esperanza, con mente y corazón abiertos.
Sigamos imaginando, sigamos..."
Dejemos nuestra imaginación libre por un momento, cerremos los ojos y que vuele hasta perder el control. Programas diminutos que actúan en nuestra realidad, ordenadores microscópicos: las aplicaciones industriales son infinitas, médicas, científicas e incluso cotidianas. Energía infinita, transmutación de materia, la piedra filosofal, "poderes" que rozan lo sobrenatural. En definitiva, magia. Claro, que si algo nos ha enseñado la historia, es que lo que se puede usar para bien, se utiliza mucho más eficientemente para mal, he aquí el sino del ser humano. Desgraciadamente será nuestra responsabilidad. Quizá sea demasiado arriesgado especular que ocurrirá, pero lo que si creo que está claro, si ésta tecnología llega a buen puerto, es que el mundo va a cambiar radicalmente, para bien o para mal (dependerá para quién).
No es momento de desmentir nada, ni hacer afirmaciones o citar calumnias tan oídas y desgastadas que parecen cancioncillas populares, no somos dioses, no lo seremos jamás, solamente simples seres humanos con la capacidad de crear, es el momento de mirar al futuro con ojos de esperanza, con mente y corazón abiertos.
Sigamos imaginando, sigamos..."
en camino a la singularidad...
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Miren estas dos imágenes detenidamente.
Abusivo y 100% tonto.